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El doloroso recuerdo del 25 de julio

Este sábado se se cumplen ochenta y cuatro  años de la pérdida de la mayor parte del patrimonio de las cofradías cartageneras de Semana Santa. Era domingo, día de Santiago y hacia una semana que había comenzado la Guerra Civil española y esa tarde, en el saqueo y quema de iglesias que tuvo lugar en nuestra ciudad, se perdió la mayor parte del riquísimo patrimonio que las hermandades pasionarias atesoraban, conseguido con grandísimo esfuerzo, a lo largo de varios siglos.


El cronista de Cartagena, Federico Casal, escribió un estremecedor relato de lo que sucedió ese día. Todo se perdió en una tarde de verano. Se saquearon y quemaron todas las iglesias de la ciudad, excepto la Caridad, defendida por la conocida prostituta ‘Caridad La Negra’ y el concejal del ayuntamiento Miguel Céspedes. Tampoco sufrieron la violenta acción Santo Domingo, por ser parroquia castrense, y San Miguel y El Patronato del Sagrado Corazón de Jesús, considerados territorio francés, por ser la orden de San Vicente de Paul originaria de Francia.



Se perdieron tronos, vestuarios, estandartes, hachotes… Sin embargo, lo más valioso, lo que fue imposible de sustituir, fueron las imágenes.

Los californios resultaron los más perjudicados. Perdieron las valiosas imágenes y grupos de Salzillo: Samaritana, Oración del Huerto, Osculo, Prendimiento, San Juan y Virgen del Primer Dolor. Salvaron, por encontrarse en el almacén, en sus tronos, ‘los durmientes’ de La Oración y el Malco del Ósculo.

Los procesionistas del Cristo del Prendimiento conservaron la mayor parte de los tronos, el de La samaritana de Ureña y los magníficos de Luis de Vicente: Oración, Osculo y Prendimiento, y los de estilo cartagenero de San Juan y Virgen del Primer Dolor. El de San Pedro fue quemado.

Los marrajos tuvieron más suerte con su imaginería. Se quedaron sin un San Juan de Salzillo; El Nazareno, una Dolorosa y La Soledad de Capuz; un antiguo Nazareno y el Cristo de La Agonía (atribuido a Salzillo) pero salvaron las imágenes de la Virgen de la Piedad, Sepulcro y Descendimiento.

Al acabar la guerra y evaluar las pérdidas, el balance fue demoledor. Aparte de los tronos e imágenes salvadas, se encontraron algunas túnicas como las del Prendimiento y El Nazareno, el manto de La Virgen del Primer Dolor de la casa Burillo o el de La Soledad de Mustieles,mucho más corto que el actual. Estandartes como los de Oración, Cena, Prendimiento, Nazareno, Descendimiento, Prendimiento, Nazareno o la antiquísima cruz reliquia de la Cofradía Marraja.

Este año de 2020 no. hemos tenido procesiones por el coronavirus. No sucedía desde los años 1937, 1938 y 1939, por el conflicto bélico español. Cuando acabó, las procesiones de 1940 salieron a la calle por el esfuerzo titánico de una serie de mujeres y hombres que querían a Cartagena y a su Semana santa, secundados por el pueblo cartagenero. Se cumplen ochenta y cuatro años de esa aciaga tarde, pero habrá jóvenes que no lo sepan y mayores que lo hayan olvidado. Es conveniente recordarlo.